Las claves de la Ley “sólo sí es sí”

30 Septiembre 2022 

Tiempo de lectura: menos de 2 minutos. 

La LO 10/2022 de garantía integral de la libertad sexual, publicada el 7 de septiembre, incorpora como novedades más significativas, las siguientes: 

1.- El consentimiento pasa a ser el elemento clave, que determinará si existe o no una agresión sexual. Y sólo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona. 

En consecuencia, el consentimiento tiene que ser expreso, libre, claro y “ex ante”. Esto es, el consentimiento tiene que ser explícito, manifestado, generalmente, de forma verbal o gestual, otorgado de forma voluntaria, no puede dar lugar a equívocos y otorgado con anterioridad al acto y prevalecer su validez en el momento del inicio de la acción, aunque esto último no obsta para que el consentimiento una vez prestado ex ante y con total validez, pueda ser anulado o revocado en cualquier momento por el sujeto pasivo. 

2.- Se acaba con la distinción entre agresión sexual y abuso sexual, pues, desaparece la figura del abuso sexual. Así tras la entrada en vigor de la referida Ley, se considerará agresión sexual cualquier acto que atente contra la libertad sexual de otra persona sin su consentimiento. 

3.- Se incorporan nuevos agravantes, como las agresiones grupales (actuación conjunta de dos o más personas), el hecho de ser pareja expareja o familiar de la víctima y que el agresor utilice sustancias químicas para anular la voluntad de la víctima. (la sumisión química).  

4.- Define las violencias sexuales como cualquier acto de naturaleza sexual no consentido o que condicione el libre desarrollo de la vida sexual en cualquier ámbito público o privado, incluyendo el ámbito digital. Considerándose, en todo caso, violencias sexuales, los delitos contra la libertad sexual, la mutilación genital femenina, el matrimonio forzado, el acoso con connotación sexual y la trata con fines de explotación sexual.